Agricultura o Industria ¿Es un juego de suma cero?

En el artículo “Agricultura o Industria ¿Un juego de suma cero”, se sostiene que el crecimiento de la agricultura no fue a costa de la industria. Muy por el contrario, la producción primaria terminó potenciando la industria a través de la expansión productiva en el ámbito de los bienes agroindustriales.

Se ha insistido en afirmar que el crecimiento en la producción agropecuaria a nivel país se da en detrimento del sector industrial. Los analistas que han defendido esta hipótesis sostienen que, a la par en que el sector primario experimenta un importante crecimiento (agricultura: 12% del PIB en la década de los 90 a 16% en el periodo 2000-2013; ganadería 4.4% del PIB al 5.2% para el mismo periodo), el sector industrial atraviesa por una fase de desindustrialización (alcanzando en el 2013 apenas el 10% del PIB, mientras que en 1991 representó un 14%).

Sin embargo, existen evidencias que demuestran que el sector industrial si experimentó crecimiento: Durante el año 2013, la cantidad de bienes y servicios producidos (PIB) fue dos veces lo producido en 1991, en tanto que la producción de bienes industriales también creció 42% respecto a 1991. Esto demuestra que el país no está atravesando por un proceso de desindustrialización, sino que existen otros sectores más dinámicos, que crecen a una tasa mayor de lo que avanza la producción industrial.

Agroindustria

La dinámica industrial se ha vuelto más volátil a partir de la profundización de la actividad agroindustrial.

Los envíos de productos de la agroindustria crecieron de manera significativa, pasando de US$ 275 millones en 1995 a US$ 2.980 millones en el 2013. Los productos del sector industrial también aumentaron de manera importante. En 1995 se exportaban productos industriales por valor de US$ 87 millones, mientras que en el 2013 se envió al exterior productos manufacturados por valor de US$ 564 millones. Igualmente, la suma de las exportaciones de los productos de la industria y de la agroindustria pasó de US$ 362 millones en 1995 a US$ 3.906 millones en 2013. En términos del PIB, los productos manufacturados exportados (industriales y agroindustriales) pasaron de un total de 4% del PIB en 1995 a 12% en el 2013, es decir, triplicaron su participación.

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